jueves, 21 de agosto de 2014

Quieres reirte del ébola? Aquí está Osmosis Jones

Tengo un especial cariño por las películas malditas. Esos clásicos de gran presupuesto que en su día fueron incomprendidos por el gran público y se estrellaron en taquilla. Si encima contienen grandes cantidades de humor escatológico, y mezclan sin demasiado acierto la acción real con los dibujos animados, tenemos una excelente elección para una tarde de pereza dominguera. Y si además hacen coña de enfermedades contagiosas mortíferas, en estos tiempos de paranoia y epidemias exóticas, la cosa ya roza la perfección. Así que, si  tienen ganas de reírse un rato del ébola, y los chistes sobre secreciones corporales no les hacen perder el apetito, preparense un buen cartucho de palomitas de maiz y disfruten de las aventuras del héroe en miniatura más disparatado de la historia del cine: Osmosis Jones.

Diez milésimas de milímetro de tipo duro.

Básicamente, Osmosis Jones, pelicula de la Warner dirigida por los hermanos Farrelly en 2001, es una parodia de las buddy movies policíacas. En las escenas de animación, el interior del cuerpo del protagonista de la acción real es presentado como una ciudad en decadencia, dirigida por políticos mediocres y corruptos, en la que el protagonista animado, un glóbulo blanco, aparece como la parodia del clásico policía expeditivo y poco respetuoso con las normas, pero carismático y con un punto cómico, que tiene a un medicamento antigripal como el tambien clásico compañero de mente cuadriculada siempre aferrado al reglamento. Ambos deberán resolver un caso (una enfermedad del protagonista de la acción real) que resulta ser más complicado de lo en principio previsto.


A continuación se desvelan detalles de la trama.

Frank Detorre (Bill Murray) es un desmañado celador de un zoológico. Es viudo y padre de una hija, Shane, que le reprocha en todo momento su nada saludable estilo de vida. En efecto, Frank es perezoso, glotón, amante de la comida basura y nada cuidadoso con su higiene personal. Shane le culpa secretamente de la muerte de su madre, ocurrida debido a alguna enfermedad no especificada, pero que fácilmente se deduce ligada a la mala dieta y el poco ejercicio. Mientras acompaña a su hija en una visita al zoológico donde trabaja, Frank hace gala de su desprecio hacia las más elementales normas de higiene al zamparse un huevo duro que segundos antes ha rodado por el suelo de la jaula de los chimpancés, haciendo caso omiso de las protestas de su asqueada hija, testigo de la cochinada.

En este punto la acción real cede paso a los dibujos animados. Osmosis Jones (actor de doblaje Chris Rock) es un glóbulo blanco que se encuentra de patrulla en la boca. Obviamente, el huevo que se ha comido Frank está cargado de gérmenes, y Osmosis Jones se embarca en una persecución con varios de ellos, uno de los cuales aprovecha la ayuda de un bostezo del protagonista para huir garganta abajo. Durante la persecución nos hacemos una idea de la personalidad de Jones, que hace caso omiso a los avisos de sus compañeros acerca de que ha salido de su jurisdicción, causa un accidente de tránsito durante la persecución, y finalmente acaba destruyendo un tendido eléctrico (lo que en la acción real se traduce en un calambre muscular que sufre Frank) dejando además escapar al fugitivo.

Más tarde, mientras los servicios de limpieza estan recogiendo en la boca los restos de mugre que el huevo ha dejado en la dentadura, dentro de uno de esos montones de porquería aparece el villlano de la historia, el virus Thrax (actor de doblaje Laurence Fishburne) el cual, tras anunciar su condición de contagioso, liquida a los dos empleados de limpieza que le han encontrado, para a continuacion incendiar su vehiculo y lanzarlo garganta abajo (lo que en la parte de acción real se traduce en una inflamación de garganta). Cambiamos de escenario entonces para dirigirnos al cerebro, que se nos muestra como el Ayuntamiento, y conocer a Phlegmming (actor de doblaje William Shatner), alcalde de "Ciudad Frank", justo en el momento en que se reciben informes del problema en la garganta. Al pedir más información, se muestran en su despacho imágenes de lo que esta sucediendo fuera del cuerpo, en la acción real. Shane esta a punto de concertar una cita con el médico de cabecera para su padre. Phlegmming está inmerso en un proceso electoral muy reñido, y lo último que necesita es que se achaque un problema más a su mala gestión. En un acto de autoritarismo, toma control manual de la consciencia para hacer que Frank se niegue a ir al médico, y opte en su lugar por tomar un calmante.

La decisión de tomar un calmante por parte de Frank nos sirve para presentar al segundo componente de la pareja de policías, el agente especial Drixenol, abreviado Drix (actor de doblaje David Hyde Pierce), un medicamento antigripal genérico, que es presentado como un personaje de aspecto robótico. Osmosis Jones, que acaba de recibir una tremenda bronca por parte de su superior a causa de los destrozos causados durante la persecución fallida anterior, es asignado como su enlace y compañero. Evidentemente, enseguida empezarán los encontronazos entre el  impulsivo Jones y el burocrático Drix. En la garganta, mientras Drix se pone de inmediato a rociar la zona inflamada con un producto calmante, Jones curiosea entre los restos del incendio, y topa allí con uno de los muchos germenes que pululan por la boca, que ha sido testigo de todo. Se refiere aterrado a Thrax como "la Muerte Roja" (en español en el original) pero antes de que pueda contar nada más, Drix lo deja fuera de combate al rociarlo sin darse cuenta con el producto antinflamatorio, provocando el enfado de Jones.

La pareja protagonista, Osmosis Jones y Drix.

A partir de ahi, Jones insistira una y otra vez en que el caso es más serio de lo que aparenta. El historial de Jones, plagado de actuaciones poco ortodoxas, no le ayudará a ser creido. Drix al principio se resistirá también a creerle, pero poco a poco irá cediendo ante las evidencias. Mientras tanto, Thrax se hará con el control del mundo criminal de Ciudad Frank. Como descubrirá bastante dolorosamente el padrino del hampa local, Thrax tiene una obsesión: el ébola. Quiere ser mejor, más famoso, más temido que él, y cree que Frank será la víctima perfecta para hacerle entrar por la puerta grande en la historia de la medicina. Se ha dado un plazo de 48 horas para llevar a cabo su plan que, lógicamente, termina con la muerte de Frank, y Jones y Drix son los únicos que puede pararle, por la única razon que son los únicos que creen que existe.

Fin de la zona de peligro de spoilers.

Una de las cosas que primero llaman la atención de la película es que Osmosis Jones sin duda debe ser el glóbulo blanco mas negro de la historia de la hematología. De hecho, como cuesta bastante poco darse cuenta, Chris Rock fue la segunda opción para darle vida. El papel fue en un principio pensado para Will Smith, pero finalmente problemas de agenda impidieron que pudiera prestarle su voz.

Los nombres de varios personajes hacen referencia a términos del mundo de la medicina. El alcalde Phlegmming debe su nombre a un juego de palabras con la palabra phleg (flema). El villano Thrax, por su parte, fue bautizado en honor a la paranoia sobre terrorismo y armas biológicas reinante durante 2001, haciendo referencia al ántrax. En cambio, la Muerte Roja, tal como es identificado Thrax en una escena de la película, no es ninguna enfermedad real, sino una epidemia ficticia que aparece en el relato de Edgar Allan Poe La máscara de la muerte roja.

Osmosis Jones es una película bastante irregular. La parte de animación, a cargo del prestigioso animador Tom Sito, es vibrante sin descuidar en ningún momento la parte cómica. Sin embargo, las secuencias de acción real distan mucho de estar a la altura. Los personajes son excesivamente histriónicos y resultan poco creibles en general, lo cual hace que la película avance a saltos. 

Como ya dije al principio, Osmosis Jones fue un estrepitoso fracaso en taquilla. Con un presupuesto de 70 millones de dólares, apenas logró recaudar 13,5 en taquilla. En parte se explica por la ya mencionada poca continuidad entre la parte animada y la parte de acción real, pero el principal problema que se topó fue su humor escatológico, marca de la casa de los hermanos Farrelly, que muchos espectadores juzgaron bastante inapropiado para una película familiar. Seamos sinceros, la película esta repleta de chistes en los que el argumento cómico se basa en el asco: mocos colgantes, vomitonas, mascar con la boca abierta... el tipo de chistes guarros que les encantan a los chavales, pero que causan el pánico de sus padres, ante la posibilidad de que la criatura decida imitarlos en la proxima reunión familiar. Todo ello hace de Osmosis Jones un clásico maldito, muy apropiado para tomarnos a guasa toda la paranoia informativa sobre la última epidemia de ébola. Y dejen que la vean los crios. Seguro que disfrutarán viendo a Bill Murray hacer el guarro.

1 comentario:

  1. Película infravaloradísima, tiene puntazos y además sale Bill Murray xD

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