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miércoles, 22 de febrero de 2017

Tempus Fugit.

A veces por pura casualidad te topas con pequeñas joyas que te alegran la tarde. Como el caso de la película que hoy traigo aquí, una producción de la televisión pública catalana para la pequeña pantalla del año 2003, dirigida por Enric Folch, e interpretada por actores habituales de las teleseries de dicho canal, que juega con ingenio con las paradojas temporales para componer una comedia romántica con toques de humor absurdo, y que plantea la idea de que nada ni nadie es insignificante, y que cualquiera puede convertirse en un héroe, aunque sea a su pesar, y de la forma más absurda posible: Tempus Fugit.



Nadie está a salvo del efecto mariposa. Nadie. 

miércoles, 15 de febrero de 2017

Superlopez y la Caja de Pandora.

Personaje poco conocido fuera de las fronteras españolas, en parte debido a la censura que en su día impuso la poderosa editora DC Comic, propietaria del personaje de Superman parodiado en la serie, pero principalmente debido a lo poco exportable de su humor, muy centrado en la crítica de la actualidad social española, para la cual las aventuras del personaje son solo una excusa, Superlopez auna las virtudes de hacer la sátira social accesible al público juvenil, sin dejar al mismo tiempo de ser una parodia redonda del género de superheroes. Hay cierto consenso entre los aficionados que la mejor etapa del personaje creado por el historietista Jan es la comprendida entre los años 1981 y 1985. Es la etapa en la que el personaje deja de ser una simple parodia del género fantástico y comienza a introducir elementos de sátira social y urbana, pero sin todavía experimentar del todo esa preocupación por el virtuosismo técnico y el realismo en el dibujo de escenarios que, en opinión de muchos, le restará algo de frescura a la serie a partir de la segunda mitad de la década de los 80 hasta nuestros días.

Esta época dorada del personaje comprende a su vez cuatro álbumes: La semana más larga (1981), Los Cabecicubos (1983), La caja de Pandora (1984) y La gran superproducción (1985), todos ellos publicados originalmente como historias por capítulos. Del segundo de la lista, considerado casi unánimemente como la mejor historia jamás publicada del personaje, ya escribí hace tiempo un artículo en este mismo blog. Hoy hablaré de la historia que citan aquellos que se atreven a discrepar de esa opinión, la tercera de esta pequeña lista, La caja de Pandora, de 1984

Los dioses deben de estar locos...

domingo, 31 de enero de 2016

En busca del fuego, una odisea neanderthal.

Hace ya algún tiempo hable aquí del clásico de la Hammer de aventuras cavérnicolas de 1966 Hace un millon de años. Una película icónica, ciertamente, pero muy poco creíble. Por muy potentes que sean, en su faceta de mito erótico, esas imágenes de una Raquel Welch impecablemente peinada y depilada a la cera, en una imposible Edad de Piedra con dinosaurios incorporados, reconozcamos que son bastante risibles. Y sin embargo, la historia de un cavernícola expulsado de su propia tribu y obligado a vagar viviendo aventuras por el duro mundo prehistórico, que encuentra el amor en una tribu ajena más avanzada que la suya, y regresa a su antiguo hogar, trayendo bajo el brazo el progreso, para convertirse en un líder, es muy potente narrativamente. ¿No habría alguna forma de contar esta misma historia, pero de una forma mucho más realista, retratando la prehistoria con toda su épica brutalidad y sordidez, con toda la mugre y la miseria que asociamos al hecho de ser un cavernícola? En 1981, de la mano del director Jean-Jacques Annaud, por fin podemos ver la respuesta a esta pregunta en el clásico franco-canadiense En busca del fuego.



Basada en una novela homonima publicada en 1911, obra de J.H. Rosny, en realidad un pseudónimo conjunto usado por los hermanos Joseph y Séraphin  Boex, escritores belgas también conocidos como Rosny el mayor y Rosny el joven, En busca del fuego (también conocida en Latinoamérica como La Guerra del fuego, una traducción más exacta del título original La Guerre du feu) nos narra de forma espectacular la épica odisea de tres cavernícolas en busca del bien más preciado de la pehistoria: el secreto del fuego.

viernes, 5 de junio de 2015

Rollerball, un deporte bárbaro para el futuro distópico.

De nuevo debo empezar a escribir un artículo pidiendo perdón por haber dejado abandonado este blog durante una temporada bastante larga. Las excusas de siempre, ya saben: he estado muy liado con otros asuntos, y además no me he sentido demasiado inspirado para escribir algo sobre cultura pop durante ese tiempo, etc. Bien, basta de excusas, creo que ha llegado el momento de revivir este blog, y para ello, que mejor que hacerlo con todo un clásico distópico: Rollerball

Que comience la masacre... esto, el partido.

Rollerball (1975)  es una de esas obras de la década de los 70 que, en cierta manera, anticipan la llegada del cyberpunk en la década siguiente. Buena parte de los elementos ya están ahí: el poder omnímodo de las megacorporaciones, la tecnología como herramienta opresiva, la sensación de indefensión del individuo ante la manipulación de estas fuerzas... pero falta aún ese marco narrativo opresivo que reuna a todos estos elementos de forma coherente, y sobre todo, le falta la estética oscura y claustrofóbica, y al mismo tiempo devota de la tecnología. Pero aunque no sea cyberpunk, la idea que transmite es muy parecida. La película, dirigida por Norman Jewison y protagonizada por James Caan, nos muestra un mundo futuro tiránico, idiotizado por un espectáculo brutal, el deporte del rollerball.

viernes, 4 de abril de 2014

El cortador de cesped.

A principios de los 90 el cyberpunk ya llevaba casi una década haciéndonos mirar con desconfianza a esa tecnología que, mientras tanto, no paraba de multiplicarse y evolucionar a nuestro alrededor, como si quisiera confirmar las inquietantes profecías de la ciencia ficción. Términos esotéricos, como "inteligencia artificial" o "realidad virtual" comenzaban a pasar del mundo de la fantasía a la vida real. Está última tecnología, que había empezado a desarrollarse a mediados de los 80, poco a poco comenzaba a estar disponible para el gran público. Recuerdo en aquella época un salón de videojuegos, en la céntrica Rambla de Barcelona, que instaló una de las primeras máquinas recreativas basadas en esta tecnología. Imagino que, para servir de reclamo, los propietarios del salón colocaron el equipo de forma que el jugador, equipado con los hoy ya archiconocidos casco y guantes, quedaba situado frente a un ventanal a la vista de los miles de transeúntes que paseaban por la turística arteria, a los cuales el jugador, absorto en su partida, parecía querer disparar con un arma imaginaria desde su posición de francotirador, estampa ciertamente estrafalaria que provocaba la risión de los viandantes, pero que ilustra el hecho de que una tecnología de laboratorio comenzaba a estar disponible para el gran público. En 1992, supuéstamente basada en una historia corta de Stephen King (pero tan remótamente que King demandó a la productora por usar fraudulentamente su nombre) dirigida por Brett Leonard y con Pierce Brosnan de protagonista, se estrena la primera  y seguramente también la mas emblemática de las películas inspiradas por esta nueva tecnología: El cortador de césped (The Lawnmower Man).


domingo, 29 de diciembre de 2013

Masters del Universo (la película).

Uno de los sellos identitarios de los 80 fue lo que podriamos llamar cine-halterofilia, las películas protagonizadas por tipos musculosos. A remolque de los éxitos cosechados por dos de los indiscutibles iconos de la década, Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger, muy pronto los cines se llenaron de películas donde el argumento era lo de menos, y lo realmente importante era poder mostrar a un tiarrón de musculatura bien definida corriendo sin camisa de un lado para otro, y posando para que el espectador pudiera admirar con detenimiento su físico trabajado en la sala de pesas. Naturalmente, las películas más recordadas son las protagonizadas por las dos estrellas ya citadas, pero no fueron los únicos en este género. Un secundario remarcable en esta panoplia de tipos musculosos fue el sueco Dolph Lundgren, un personaje de biografía realmente curiosa (entre otras cosas, obtuvo el título de ingeniero químico pagando sus estudios con el dinero que ganaba trabajando por las noches como portero de discoteca) que había adquirido una cierta popularidad tras interpretar al aspirante que disputaba el título mundial a Rocky en la cuarta película de la saga de boxeo protagonizada por Stallone (1985). Esto le allanó el camino para protagonizar en 1987, dirigido por Gary Goddard, una una de las películas mas psicotrónicas de la década (lo cual es decir mucho), la adaptación tardía a la gran pantalla de una exitosa serie de animación emitida entre 1983 y 1985, y basada en una franquicia de figuras de acción de la marca Mattel: Masters del Universo.

¡Dolph Lundgren tiene el poder!

martes, 10 de diciembre de 2013

La Rebelion de Atlas, una fábula neoliberal.

“Hay dos novelas que pueden cambiar la vida de un chaval de catorce años que se dedique a devorar libros: ‘El señor de los anillos’ y ‘La rebelión de Atlas’. Una es una fantasía infantil que, normalmente, suele engendrar una obsesión enfermiza con héroes increíbles que termina degenerando en una madurez emocionalmente dañada y socialmente inválida, creando un ser incapaz de relacionarse con el mundo real. En la otra novela, por supuesto, hay orcos.”

No sabría decir si fue esta frase atribuida al Nobel de economía Paul Krugman, burlándose de la novela favorita de los entusiastas del neoliberalismo, corriente con la que no es ningún secreto que es muy crítico, o el comentario indignado de un fan a un articulo critico sobre su autora en un blog, reivindicándola como la novela que hace que todo rojo que la lea se vuelva de derechas, lo que hizo que me picara la curiosidad. Porque aunque intente que no se me vea demasiado el pelo cuando hablo de cine y literatura, no creo que sea demasiado difícil darse cuenta de que yo tiro bastante más a las izquierdas que a las derechas. Y si no se dieron cuenta, ahí en la columna de la derecha hay un enlace a otro blog que tengo para hablar de temas políticos, donde si que no me corto un pelo a la hora de dejar bien clara mi posición. El caso es que me sentí tentado, y hasta desafiado por la potencia tanto de las alabanzas de los admiradores, como de las críticas de quienes aborrecían su mensaje. Una novela que causa tanta controversia no puede ser mala, independientemente del poso ideológico que haya en el fondo, me dije. Así que, aun a riesgo de perder mi condición de pancartero contestatario si la leyenda urbana era cierta, me dispuse a leer la que dicen que es la más lograda expresión de la epopeya del individuo genial contra la masas descerebradas y el gobierno opresor: La rebelión de Atlas, de Ayn Rand.


La novela que te convertirá en un neoliberal fanático (o eso dicen). 

La obra de Ayn Rand no puede decirse que sea excesivamente popular fuera de los Estados Unidos. Probablemente se trate de una cuestión cultural más que otra cosa. Es uno de esos productos que, igual que los Cadillac o el fútbol americano, casan muy bien con la idiosincrasia de los norteamericanos, pero resultan extravagantes trasplantados a otro lugar. Alisa Rosembaum fue una inmigrante rusa llegada a los Estados Unidos en 1926. Su padre había perdido el pequeño negocio familiar durante los tiempos de la Revolución, acontecimiento que marcó su infancia,  y durante su etapa estudiantil había sido expulsada temporalmente de la universidad en el transcurso de una de las purgas de Stalin. No es de extrañar que albergara un profundo resentimiento contra el comunismo. Tras cambiar su nombre por el de Ayn Rand, alcanzó su propia versión del sueño americano al entrar en el negocio del cine, primero en empleos auxiliares y finalmente como guionista profesional. En su etapa hollywoodiense fue una firme defensora del macarthismo, y aparte de sus trabajos para el cine, también escribió varias novelas y obras de teatro, antes de decidir poner fin a su carrera como escritora de ficción para dedicarse a desarrollar un método filosófico de su creación al que llamo objetivismo, que viene a ser básicamente un intento de justificación intelectual para el egoísmo. Para Rand, el humanitarismo, la solidaridad y los actos caritativos eran esencialmente dañinos y debilitaban la sociedad, privándola del instinto de superación, y el egoísmo debía celebrarse como una virtud. Vamos, que la buena señora debía sufrir horrores con la programación televisiva navideña. La rebelión de Atlas, publicada en 1957, fue su ultima obra de ficción, una novela-manifiesto, similar en ese aspecto a La isla, de Huxley, que ya comente aquí hace tiempo aunque, obviamente, con una carga ideológica totalmente opuesta.

domingo, 21 de julio de 2013

Barb Wire, la película.


A veces, casi siempre esas tardes de domingo espesas, el cuerpo te pide ver una película que sabes positivamente que es mala de solemnidad. Como la que nos ocupa aquí: con malas críticas, malos comentarios de los fans, reputación de película pésima pensada solo para aprovechar el tirón del mito erótico adolescente del momento, que encima desaprovecha la oportunidad... vamos, que lo tiene todo para pasar un rato divertido, con la condición de que no nos pongamos demasiado exigentes. Aquí hemos venido a ver muchos tiros, escotes generosos, y a reírnos de lo mala que es la película en general, y punto.

Barb Wire, la película.

Tras el enorme éxito del Batman de Tim Burton en 1989, Hollywood volvió los ojos al mundo del cómic, viendo un filón de oro pidiendo a gritos ser explotado. El Batman de Burton, además, marcó el patrón por el que debían de ser tratadas las historias de superhéroes a partir de entonces. Lejos de mesianismo del Superman de Richard Donner (1978) o del kitsch a ritmo de Queen del Flash Gordon de Mike Hodges (1980), los superhéroes a partir de ahora debían de ser personajes oscuros, atormentados, y por supuesto, mucho más violentos. Las productoras se lanzaron al mundo del cómic a buscar héroes oscuros que encajasen en ese patrón para llevar a la gran pantalla, mientras paralelamente las editoras de cómic revisitaban viejas series, adaptándolas a esta nueva moda. En 1996, David Hogan tomó a Barb Wire, la expeditiva caza-recompensas protagonista de una serie futurista creada por John Arcudi para la editorial Dark Horse, con la intención de convertirla en el vehículo que catapultase a Pamela Anderson, protagonista de la popular teleserie Los Vigilantes de la Playa, y mito erótico del momento, al estrellato definitivo, con un resultado lamentable.

miércoles, 5 de junio de 2013

Aeon Flux, la serie.

Si hay un ejemplo claro de eso que llaman morir de éxito, es la cadena televisiva MTV.  Los que solo hayan conocido la MTV de los últimos años difícilmente podrán juzgar lo profundo de su decadencia, pero aquellos que un día conocimos su gloria pasada nos repugna verla convertida en la basura que es ahora. Es como ver a un zombie recién salido de su tumba, arrastrando por el suelo los andrajos de lo que en otro tiempo fueron sus mejores galas, creyendo que todavía es aquel galán bien plantado de antaño, al que enterraron hace ya largo tiempo. Así la MTV arrastra su logo y su historia por las parrillas televisivas actuales, repleta su programación de reallity shows insulsos, programas a cual más aburrido, y lo que es más sangrante, sin apenas espacio para la música, que además, cuando aparece, es de un comercialismo de lo mas simplón. Nada de asumir riesgos. Nada de presentar bandas desconocidas. Ningún espacio para programas de estética o temática atrevida. Solo pura telebasura. Que diferencia con aquella cadena que allá por los ya lejanos 80 y los 90 era sinónimo de innovación y apuesta por el riesgo. Donde no solo forjaron su leyenda los grandes nombres de la escena musical de los 90, sino que también había sitio para las series mas rompedoras y underground. Hoy hablare de una de ellas, Aeon Flux.


viernes, 17 de mayo de 2013

Revisando los clásicos: Conan, el niño del futuro.

Esta es una serie con la que he mantenido una relación cuanto menos curiosa. Imagino que debía de ser a finales de los 80 cuando la vi programada por primera vez. Recuerdo que el argumento me pareció curioso y al mismo tiempo osado. ¿Una historia apocalíptica infantil? ¿Estamos locos? Recuerdo también que al terminar de ver aquel capítulo sentí curiosidad por saber de que fecha era la serie, porque me daba la impresión de que debía ser antigua, así que espere a los créditos para comprobar que había acertado, ya que se trataba de una serie de 1978. Pero no la seguí. Por aquella época yo estaba en la universidad, y la serie se estreno poco antes de un periodo de exámenes. Y en aquella época no existía aun la mitomanía que hay hoy hacia el anime japonés. Así que le perdí la pista a la serie, y luego ya no me reenganché. 



Curiosamente, esa fue siempre la misma historia las muchas veces que se ha vuelto a programar en tv esta serie desde entonces. Siempre había algún acontecimiento (un cambio de horario laboral, un viaje...) que me hacia perder el hilo de la serie, y luego no me reenganchaba. He de confesar, ya puestos, que carezco de la disciplina del seguidor fiel a una serie, que se sienta puntual a su cita con el capitulo diario o semanal, cartucho de palomitas en mano, y cuando no puede hacerlo no se olvida jamas de programar la grabación. Yo soy mas bien de los que se descargan, o compran cuando las encuentran a buen precio, no siempre voy de pirata, temporadas completas, y luego las van viendo a su ritmo, sin seguir un horario fijo. El caso es que jamas la seguí de principio a fin por televisión, y de hecho no la vi entera, ni pude saber como acababa, hasta que hace unos cinco o seis años me tope un día con un pack en DVD con la serie completa. Por entonces ya sabía que se trataba de una serie mítica entre los aficionados al género, así que me la lleve a casa con una excusa interior algo mas sólida que la simple curiosidad por saber de una vez como acababa.

jueves, 21 de febrero de 2013

La Fuga de Logan

Hoy traigo aquí otra de esas películas de culto, uno de los clásicos del género de la ciencia-ficción, representante de un grupo de películas que quizá podríamos llamar de serie B+, que vendrían a ser películas con mayores medios que una película serie B típica, pero sin por ello llegar a los presupuestos de una gran superproducción. Un fenómeno que podríamos situar en el espacio de tiempo comprendido entre los estrenos de 2001, Odisea del Espacio (1968) y La Guerra de las Galaxias (1977), periodo en que los grandes presupuestos rehuyeron el genero fantástico, pero aun así se hicieron algunas películas que no terminaban de encajar del todo en los parámetros de la serie B. La Fuga de Logan, adaptación de la novela homónima de William F. Nolan y George Clayton Johnson publicada en 1967, dirigida por Michael Anderson en 1976, fue una de ellas, probablemente la última.

El destino en la palma de tu mano. Literalmente.

martes, 29 de enero de 2013

Six String Samurai (alias Holocausto Samurai)

Mi buen amigo Dani, cuyo blog recomiendo encarecidamente (aunque se prodiga menos que yo, que ya es decir) ideó hace tiempo un "héroe" de ficción para hablar de según que títulos en español que se parecen al original lo que un huevo a una castaña: El imbécil que traduce los títulos de las películas. Este personaje bien podría ser el autor del título en español de la película que nos ocupa. Porque mira que traducir Six String Samurai como Holocausto Samurai, manda huevos. Imagino que "el guitarrista samurai", que sería lo mas parecido al título original, no daba bastante miedo, asi que le metemos la palabra holocausto, aunque sea con calzador, que mola mas. Total, ¿quién se va a dar cuenta? Si es una película de serie B...

Te corto la cabeza a ritmo de rock'n'roll. Oh yeah!

Six String Samurai es una película de 1998, dirigida por Lance Mungia. La clásica película de serie B, rodada con pocos medios y mucho sentido del humor. Una caricatura del género apocalíptico que tuvo una muy buena recepción en los circuitos alternativos, ganando los premios de mejor dirección y mejor película en el festival de Slamdance de 1998, la cual cosa no hizo que tuviese una gran acogida en las salas comerciales, como por otra parte suele ser habitual con este tipo de producciones. Estuvo poco tiempo en cartel en los Estados Unidos, y en la mayoría de paises se estrenó directamente en el mercado del vídeo doméstico.

jueves, 6 de septiembre de 2012

La chica que saltaba en el tiempo

Para este nuevo artículo regresare al mundo del dibujo animado japonés, y hablare de una película que, para poder verla en su día, no tuve mas remedio que recurrir a una "copia de seguridad" de esas que corren por Internet, que una persona amable se había tomado la molestia de subtitular en castellano.  La chica que saltaba a través del tiempo, (時をかける少女 Toki o Kakeru Shōjo) de Mamoru Hosoda. Comedia romántica en clave de ciencia ficción. Una película que, a pesar de ganar el premio de la categoría de animación en el prestigioso Festival de Cine Fantástico de Sitges en el 2006, no fue estrenada en la gran pantalla en nuestro país, y hubo que esperar hasta 2010 para poder conseguirla de forma "legal", cuando se estreno directamente en DVD. Luego andarán quejandose de que la gente se baje las cosas de Internet... si es que lo van pidiendo a gritos.





jueves, 26 de julio de 2012

Hace un millon de años: Raquel Welch cazando dinosaurios en Tenerife.

Traigo aquí una pequeña ambrosía de la serie B: Hace Un Millón de Años. Una película de la Hammer de 1966, que en su día se convirtió en la película con mayor presupuesto de la productora británica. Un entretenido aunque bastante simplón pastiche de aventuras cavernícolas dirigido por Don Chaffey que hará las delicias de los espectadores que previamente tengan la precaución de aparcar su sentido común a un lado y prescindan de tratar de analizar el argumento. Se trata de disfrutar del espectáculo sin pararse a pensar en lo que se esta viendo. No intenten aplicarle la lógica, ni por supuesto, cualquier conocimiento real sobre paleontología.


En este poster está contenido el argumento íntegro de la película.

Tres son los elementos fundamentales de este pequeño clásico de culto para los fans de la Hammer. Por este orden:
1- El bikini estilo Los Picapiedras de Raquel Welch.
2- Los FX del mago del stop-motion, Ray Harryhausen.
3- Los espectaculares paisajes naturales de las Islas Canarias, donde fueron rodados los exteriores.
Y no hay más. Como ya he dicho antes, aquí lo que procede es prepararse un cartucho bien grande de palomitas de maíz, colocar los pies encima de la mesita del salón, poner el sentido común en stand-by, darle al play y a disfrutar. Ya pensaremos en la cantidad de burradas que hemos visto cuando acabe la película.

sábado, 30 de junio de 2012

Idiocracia, el planeta de los cretinos.

Veamos, para que no se nos olvide que estamos en el 2012, con todo ese rollo del calendario maya, el fin de ciclo y demás, pero al mismo tiempo sin rayarnos ni deprimirnos en demasía con todas esas chorradas del fin del mundo, se me ha ocurrido pensar: ¿cual podría ser el Apocalipsis mas grotesco que haya sido capaz de imaginar la industria del cine? Bueno, supongo que cada cual tendrá su favorito, pero mi voto creo que sería sin demasiadas dudas para el escalofriante y desternillante mundo futuro de Idiocracia (2006)



En Idiocracia, Mike Judge (creador de Beavis y Butthead y Los Reyes de la Colina) toma el escenario apocalíptico como excusa para componer una sátira corrosiva, llena de humor negro y mala leche, sobre un pobre diablo que se somete a un experimento militar, y acaba despertando en un mundo habitado exclusivamente por idiotas.

viernes, 15 de junio de 2012

Mercaderes del espacio.

Quizá una de las preguntas mas clásicas de la ciencia-ficción es ¿cómo sería un mundo dominado por las grandes corporaciones? La respuesta es obvia, ya vivimos en ese mundo, pero seguramente por ello es uno de los interrogantes clásicos del género. A fin de cuentas, muchas veces la ciencia-ficción solo usa el futuro como metáfora del presente. Hoy me propongo rastrear los orígenes de este enfoque temático, hasta la que tal vez pueda considerarse la primera obra en plantearse esa incógnita: Mercaderes del espacio.


Mercaderes del Espacio, novela de Frederik Pohl y Cyril M. Kornbluth, publicada en 1954, se adelanta tres décadas en el tiempo a la moda, que popularizará en los 80 el cyberpunk, de presentar sociedades dominadas por megacorporaciones y conglomerados empresariales en la que el individuo ha sido despojado de cualquier poder de decisión, y solo vale en cuanto que consumidor. Hasta la publicación de Mercaderes del Espacio, el consumismo podía formar parte del paisaje distópico, pero siempre había detrás el poder absoluto del estado totalitario como origen de la distopía. Mercaderes del Espacio cambia este enfoque, siendo la primera obra en sugerir que la distopía podía no solo originarse por la masiva concentración de poder por parte del estado, sino también por su contrario, la total deserción del estado de sus responsabilidades de control.

martes, 20 de marzo de 2012

Capricornio Uno

De nuevo traigo aquí una pequeña joya de la serie B setentera. Un thriller sobre la propaganda mediática en los tiempos de la guerra fría, presentado en un envoltorio de ciencia-ficción, que causó en su día (y sigue aun causando) polémica, y que es muy apreciado por los teóricos de la conspiración. Se trata de Capricornio Uno.


Capricornio Uno, película de 1978 dirigida por Pete Hyams, que también escribió el guión, es la clásica pelicula independiente de serie B. Como curiosidad merece la pena mencionar que uno de los trucos para abaratar el presupuesto fue valerse de la buena relación del productor Paul Lazarus con la NASA para conseguir que les cedieran material para el rodaje, lo cual no deja de ser gracioso, pues probablemente se trate de la película que mas negativamente haya afectado a la imagen pública de la agencia espacial norteamericana en la historia del séptimo arte, pero de eso hablaremos mas adelante.

viernes, 27 de enero de 2012

Estan Vivos, de John Carpenter

Se conoce como la "Triple C" a un trío de directores considerados como referencia del cine de terror moderno: Wes Craven, David Cronenberg y John Carpenter. Es precisamente de este último de quién quisiera hablar, para referirme a una de sus películas mas curiosas. Una película considerada "de culto", que, aparte de tratar el clásico tema de la invasión alienígena, cuenta con una considerable carga de crítica social, y cuya forma de imaginar en 1988 el escenario de como sería el futuro próximo (nuestro presente) puede hacer caer esa gota de sudor frio por el cogote. Se trata de la inquietante Estan Vivos (They Live.)

Como dice el dicho, todo depende del color del cristal con que se mira...

Estan Vivos es una película que forma parte de un momento de la carrera de Carpenter en que había perdido el favor de los grandes productores, después de algún que otro sonado fracaso en taquilla, y se vio forzado a tener que lidiar con presupuestos mas modestos. La película tiene en consecuencia ese particular aire de serie B, potenciado por la inclusión del blanco y negro en los momentos clave de la aparición de los alienígenas. Carpenter eligió al luchador Roddy Piper para encarnar al protagonista, en parte porque, al igual que el personaje de ficción, también él arrastraba una castigada biografía a sus espaldas.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Interstella 5555, anime japonés y house francés

A veces la casualidad se alía con el aburrimiento para conseguir vaciarte los bolsillos. Y pasa que entras en una tienda de discos, solo por curiosear, para matar el tiempo, y te encuentras con esto:


Y en ese momento sabes que esa voz interior que te decía "no entres ahí, que vas a salir con la cartera vacía" tenía razón. Como que son poco caros los discos en formato blu-ray... pero claro, estamos hablando de un clásico descatalogado hasta hace poco, que sale por fin en alta definición, y al que las copias que corren por la mula no terminan de hacerle justicia, y... en fin, que uno mas para la colección. Que le vamos a hacer, si naciste pa' martillo...

Pero bueno, vamos al tema. A lo mejor en algún programa de videoclips musicales habeis visto unos cortos de anime acompañando temas del duo francés de house Daft Punk. Bien, pues se trata de eso. Interstella 5555 (2003) es una colaboración entre la citada banda y el autor de anime y manga Leiji Matsumoto (creador, entre otras, de la serie Capitán Harlock). Es una obra dificil de catalogar. En un principio había pensado en definirla como opera-rock en dibujo animado, pero dado que los personajes no aparecen interpretando los temas (excepto un par de ellos) dudo que esta definición sea apropiada. Mas bien es un videoclip, solo que en vez de poner imágenes a un solo tema, se extiende por todo un album.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Ronin, de Frank Miller. Un samurai cyberpunk.

Aunque probablemente cuando salga publicado lo hará con otra fecha, este artículo lo comencé a escribir el día 15 de Noviembre. Ese mismo día Frank Miller, una de las leyendas del comic, se despachaba con unas descalificaciones bastante penosas contra el movimiento Occupy Wall Street, rama norteamericana del movimiento global de protesta que en España y gran parte de Latinoamérica han dado en llamar Los Indignados. No entraré a valorar unas declaraciones que se caen por su propio peso, más allá de decir que quizá tienen que ver con la floja acogida que su última obra, Holy Terror, una historia sobre un héroe enmascarado que lucha contra Al Qaeda, y que el propio Frank Miller ha definido como una obra de propaganda, está teniendo entre público y crítica. Pero el detalle de que alguien que en su día fue tan grande tenga que recurrir a trucos tan burdos para hacerse publicidad (que hablen de mi aunque sea mal) deja un mal sabor de boca a quienes conocimos la grandeza pasada de su obra. Es por ello que he pensado en hablar aquí de una de las obras fundamentales de dicho autor: Ronin


Una serie protagonizada por un cyborg samurai. No me digais que la cosa no promete.