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jueves, 7 de agosto de 2014

El amo del calabozo

De nuevo llevaba tiempo sin escribir por aquí. Había escrito algún par de artículos sobre temas políticos para Planeta Caspa, pero no había encontrado nada que me llamara la atención en el tema de cultura popular lo suficiente como para escribir sobre ello. Pero hace unos días cayó en mis manos una película tan alucinantemente mala que bien merece una reseña. Se trata de El amo del calabozo (Ragewar / The Dungeonmaster), del año 1984. Un encantador pastiche ochentero que pretende mezclar el cine de espada y brujería con las computadoras, con resultados encantadoramente cutres.

Cuando pones una película y en los créditos del comienzo ves aparecer los nombres de hasta siete directores, te das cuenta de que la cosa promete. Los perpetradores del engendro son, por orden, Dave Allen, Charles Band, John Carl Buechler, Steven Ford, Peter Manoogian, Ted Nicolaou, y Rosemarie Turko. Realmente no hay mucho que decir de prácticamente ninguno de ellos. John Carl Buechler fue el responsable de la séptima entrega de la saga de terror Viernes 13, y de Steven Ford prácticamente lo único remarcable a comentar es que es hijo del ex-presidente Gerald Ford. De todos ellos, quizá el único que merece un enlace a la Wikipedia para profundizar en su figura es Dave Allen, considerado una de las leyendas del stop-motion. La película se presenta en el formato de historia compuesta de varios episodios distintos, y cada uno de los directores se encarga de dirigir uno de ellos, consiguiendo al ponerlos en conjunto un resultado más que irregular.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Pesadillas, de Katsuhiro Otomo

Hará cosa de una semana, gracias a algunos comentarios de amigos en Facebook, descubrí en esa red social la comunidad Satán Es Mi Señor. No se asusten por el nombre, no tiene nada que ver con death metal, velas negras y sacrificios de cabras. Es un grupo que se dedica a criticar la arquitectura pretenciosa o alienante (ellos la califican de satánica, de ahí el nombre). Con gran sentido del humor, además. Les recomiendo que lo visiten, si son habituales del caralibro. Se reirán, y además aprenderán cuatro cosillas de historia de la arquitectura moderna. El caso es que leyendo algunos comentarios, y viendo algunas fotos allí publicadas, recordé una miniserie de cómic de terror en la que esa misma arquitectura mastodóntica que ahí era objeto de fiera critica juega un papel fundamental. Se trata de la espectacular Pesadillas (童夢 Dōmu), del autor de manga japonés Katsuhiro Otomo. Así que la rescate de la estantería donde juntaba polvo, convencido de que, con las imágenes y las historias de algunos sonados fracasos urbanísticos que acababa de conocer frescas en la memoria, me seria mucho mas placentero adentrarme en las opresivas imagenes de inmensos edificios de apartamentos que enmarcan este sangriento drama de horror paranormal. No me equivocaba.


Pesadillas fue publicada en su idioma original entre 1980 y 1982 en formato de serie, y posteriormente como novela gráfica en 1983, pero no apareció en español hasta la gran explosión de la moda del manga y el anime japonés de los años 90, de la que Otomo fue uno de los grandes protagonistas gracias a su serie (y posterior adaptación al anime) más recordada: Akira. La buena aceptación que tuvo entre los lectores esta historia apocalíptica llevo al editor de la misma en español (la editorial Norma) a sacar al mercado la versión española de esta miniserie de terror urbano ganadora en 1983 del Nihon SF Taishō Award (Gran Premio de Ciencia Ficción del Japón), en la que, al igual que en Akira, los personajes con poderes psíquicos y la violencia extrema son el sello distintivo.

miércoles, 31 de julio de 2013

Todos a cubierto, que llega el Sharknado.

Admitámoslo, hay películas de miedo que dan risa. Mucha risa. No es necesario, aunque sean cosas que ayuden a conseguir este efecto, que estén mal hechas, que los actores sobreactuen o se equivoquen, ni que haya fallos garrafales de continuidad, o se note el cartón piedra de los decorados y el peluche de los monstruos. La película puede estar rematada con una cierta dignidad, contener la suficiente dosis de situaciones de suspense y tensión, los suficientes sustos repentinos y las suficientes escenas de sangre manando a raudales que exigen los cánones del genero, y aun así provocar la risa cada vez que el monstruo de turno mate a alguien, sencillamente porque el planteamiento inicial es tan exagerado que se elimina el efecto de suspensión de la incredulidad, necesario para que cualquier película fantástica funcione, con lo cual todo se convierte en una farsa grotesca que arranca la sonrisa, e incluso la carcajada del espectador. Como muestra, un ejemplo.


Sharknado, el fenómeno viral del verano de 2013, una película realizada por encargo para el canal temático norteamericano Syfy por la productora de serie B The Asylum. Una película dirigida por prácticamente un completo desconocido hasta este verano, Anthony C Ferrante, y protagonizada por actores habituales de las teleseries, como Ian Ziering o John Heard, o de la comedia adolescente como Tara Reid o Cassie Scerbo, se estrenó directamente en tv el pasado 11 de julio, consiguiendo una audiencia de 1,37 millones de espectadores, pero sobre todo, causando un potente impacto en las redes sociales, lo que elevó la audiencia del segundo pase televisivo una semana más tarde, el 18 de julio, a 1,89 millones de espectadores. Pero ¿qué tiene esta película para generar tanta expectación? Bueno, básicamente que será difícil plantear algún día un argumento mas absurdo que el suyo.

lunes, 28 de mayo de 2012

Creepshow, un homenaje al terror pulp.

De nuevo tras una temporada tirando a larga sin pasarme por aquí, vengo de nuevo aquí a hablar de un clásico de los 80. Una colaboración de dos de los nombres mas grandes del genero de terror que se unieron para homenajear la época dorada de las revistas pulp de terror. Una película con sustos, humor y un encantador toque de serie B: Creepshow.


Estrenada en 1982, para hacer Creepshow se unieron Stephen King, rey indiscutible del best-seller terrorífico, y George A. Romero, amo y señor de los zombies. La cinta sigue el esquema, común en tantas otras películas-homenaje, de varias historias cortas autoconclusivas, teniendo como hilo conductor entre ellas una revista de historietas de terror que un padre arroja a la basura, tras reconvenir a su hijo que pierda el tiempo con lecturas tan poco provechosas. Los distintos episodios representan ser las historias de la citada revista, y sirven para mostrar los principales tópicos del género.

viernes, 27 de enero de 2012

Estan Vivos, de John Carpenter

Se conoce como la "Triple C" a un trío de directores considerados como referencia del cine de terror moderno: Wes Craven, David Cronenberg y John Carpenter. Es precisamente de este último de quién quisiera hablar, para referirme a una de sus películas mas curiosas. Una película considerada "de culto", que, aparte de tratar el clásico tema de la invasión alienígena, cuenta con una considerable carga de crítica social, y cuya forma de imaginar en 1988 el escenario de como sería el futuro próximo (nuestro presente) puede hacer caer esa gota de sudor frio por el cogote. Se trata de la inquietante Estan Vivos (They Live.)

Como dice el dicho, todo depende del color del cristal con que se mira...

Estan Vivos es una película que forma parte de un momento de la carrera de Carpenter en que había perdido el favor de los grandes productores, después de algún que otro sonado fracaso en taquilla, y se vio forzado a tener que lidiar con presupuestos mas modestos. La película tiene en consecuencia ese particular aire de serie B, potenciado por la inclusión del blanco y negro en los momentos clave de la aparición de los alienígenas. Carpenter eligió al luchador Roddy Piper para encarnar al protagonista, en parte porque, al igual que el personaje de ficción, también él arrastraba una castigada biografía a sus espaldas.

lunes, 22 de marzo de 2010

La Parada de los Monstruos


Sin duda uno de los clásicos del terror bizarro, Freaks (La Parada de los Monstruos), de Tod Browning, es una de esas películas que no puede faltar en la videoteca de todo friki que se precie. Estrenada en 1932, nos cuenta la historia de una trapecista de circo que, enterada de que uno de los enanos del espectáculo es el afortunado beneficiario de una millonaria herencia, se propone seducirlo para, una vez convertida en su esposa, asesinarlo y disfrutar de su fortuna como viuda alegre. Desgraciadamente, el resto de monstruos del espectáculo pronto descubren sus planes, y decididos a defender los intereses de uno de los suyos, tomaran cumplida venganza, una venganza que te demostrara que hay cosas mucho peores que la muerte.

Sin duda, el punto fuerte de esta película, y lo que la ha hecho famosa manteniendo su aura de polémica hasta nuestros días, es el hecho de que todo lo que veras en pantalla es auténtico. Aquí no hay efectos especiales ni trucos de maquillaje que valgan. Todos los monstruos del reparto son verdaderos tullidos que se ganaban la vida exhibiendo sus deformidades en espectáculos circenses como el que sirve de marco a la acción. Browning nos presenta con gran naturalidad, e incluso romanticismo, escenas tan grotescas como la del marido de una de las hermanas siamesas, que ha de acostumbrarse a la inevitable presencia de su cuñada incluso en las situaciones mas intimas.



Quizá la escena mas famosa de la película es la de la cena de bienvenida al club de monstruos de la bella esposa del multimillonario enano, en la que una gran copa de ponche va pasando de babosa boca de monstruo a babosa boca de monstruo, para finalmente ser ofrecida a la homenajeada, la cual, al rechazar con asco tan gran honor, sella su fatal destino. Una película que, a pesar de los muchos años transcurridos desde su estreno, aun hoy puede provocar algún escalofrío en estómagos poco curtidos. Una obra maestra de visionado obligatorio si de verdad quieres llegar a algo en esto del frikismo.

martes, 2 de marzo de 2010

¿Quién puede matar a un niño?

Indudablemente, en España se conoce mas a Narciso “Chicho” Ibáñez Serrador en su faceta de productor de shows y concursos televisivos. Este personaje, sin embargo, tiene una segunda faceta, menos conocida quizá, pero sin duda mucho más interesante: la de director de cine de terror, con películas tan inquietantes como “¿Quién puede matar a un niño?”, autentica película de culto del género, estrenada en 1976. Pelicula polemica que en su dia fue censurada en numerosos paises, entre ellos, como no, la propia España, y que aun hoy sigue estando prohibida en sitios tan civilizados como Finlandia. Pero, ¿qué es lo que tiene esta película para causar tanto revuelo?

En ¿Quién puede matar a un niño? asistiremos a las desventuras de una pareja de turistas, ella en avanzado estado de gestación (detalle importante para una de las más truculentas escenas de la película) cuando sus vacaciones soñadas se conviertan en una verdadera pesadilla infantil. Nuestros turistas llegaran a una apartada isla de la costa del Mediterráneo, dispuestos a instalarse en un pequeño pueblo. La película nos muestra el típico pueblo de casitas blancas que aparece en las postales, con un sol radiante, (la acción de la película, interesante es señalarlo, trascurre a plena luz del día) mar en calma, etc. Vamos, el típico entorno paradisíaco si no fuera por el detalle de que no se ve un alma por parte alguna. El pueblo parece abandonado, y abandonado a toda prisa además. Pero pronto descubrirán que no es así.

Los niños del pueblo. Encantadores, ¿no es así?

En efecto, de repente empiezan a aparecer unos niños la mar de raros que no hablan, solo miran, se ríen por lo bajini y salen corriendo sin decir palabra. Los protas ya empiezan a ponerse moscas cuando aparece el primer adulto, un viejo con cara de estar cagado de miedo. Pero antes de poder decirles lo que pasa, uno de los críos aparece y lo muele a palos entre risas, como si fuera el juego mas divertido del mundo.
La famosa escena de la piñata, verdadero icono de esta película.


Los psicopatas infantiles rodean la casa donde se esconden los protagonistas.

A partir de aquí, los protagonistas empezaran a indagar y descubrirán que todos los niños del pueblo se han vuelto psychokillers y se han cargado a todos los adultos del pueblo. Memorable al respecto la escena de la piñata. Los protagonistas, evidentemente, trataran de escapar. Pero, huelga decirlo, los niños no les van a dejar huir así como así. Al final… pero mejor no te lo cuento. Mejor que la veas. Seguro que miraras de otra forma a los tiernos infantes después de verla.


Todos los niños a la carga: sangre, sangre

miércoles, 24 de febrero de 2010

La Invasión de los Ladrones de Cuerpos

Usted será el siguiente…




Los manuales de psiquiatría definen el Síndrome de Capgras como el trastorno psiquiátrico en el que el afectado cree que una persona conocida suya ha sido substituida por un doble idéntico en todo. El buen aficionado al cine de terror, al oír esta descripción de una patología médica existente en la realidad, sin duda no podrá evitar un escalofrío mientras en su mente se dibuja la imagen, en blanco y negro, de una vaina de habichuelas gigante que jugaba un papel estelar en una de las películas más inquietantes del género. Como sin duda has adivinado desde el mismo momento en que comenzamos a hablar de dobles, vamos a hablar de La invasión de los ladrones de cuerpos.

viernes, 19 de febrero de 2010

Vampirella (la película)

Hay momentos en la vida en el que uno siente la irreprimible tentación de meterse entre frontal y occipucio una película cuyo efecto sobre la propia salud solo es comparable a una puñalada en el hipotálamo. Auténticos despropósitos que te hacen pensar que hay directores que deberían ser encausados por crímenes contra la humanidad. Como por ejemplo esto:

Vampirella, mítico personaje de comic, famoso por ser la superheroina que más chicha enseñaba en esos tebeos de los 70 y los 80, es destrozada en esta esperpéntica producción del rey de la serie B, Roger Corman, dirigida por Jim Wynorski, en 1996. Una película tan cutre que hace que Xanadu a su lado parezca Ciudadano Kane.Antes que seguir, he de deciros que no me he equivocado cuando he puesto 1996. Si, ya sé que parece que sea de 1969, pero no. Esta bien escrito, os lo juro.


Sinopsis:

Nos encontramos en el planeta Drakulon (original el nombre, no me lo negareis) hace treinta siglos. En este planeta se ve que por los ríos corre una especie de sucedáneo de la sangre, del que se alimentan sus habitantes, todos ellos vampiros, pero pacíficos. Pero un delincuente malísimo, llamado, seguro que no lo adivinaríais nunca, Vlad, prefiere chupar la sangre de la yugular de sus conciudadanos. En el momento en que va a ser juzgado, sus amiguitos se presentan en el juicio y se cargan a todo el tribunal, presidido por el padre de la protagonista (Talisa Soto), y se dan el piro en una nave espacial que les lleva a la Tierra, hace 30 siglos.